MIÉRCOLES SANTO

¿Qué cosas en tú vida son más importantes que Dios? 

Miércoles Santo es el día del corazón que decide en secreto. 

Judas acuerda entregar a Jesús, por unas monedas, la vida de Jesús a cambio de “mis intereses personales”… La liturgia nos confronta con esas zonas interiores donde uno negocia el bien, se endurece o se aleja en silencio

No todo se rompe de golpe; muchas veces se rompe por dentro. 

Pero precisamente ahí también Dios espera. 

Hoy es un día para volver al centro, revisar lo que se ha enfriado y recuperar la dirección del corazón antes de entrar en el Triduo Pascual. 

Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 26, 14-25

En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, a los sumos sacerdotes y les propuso: «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»

Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»

Él contestó: «ld a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: «El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos.»»

Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce.

Mientras comían dijo: «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.»

Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?»

Él respondió: «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.»

Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Soy yo acaso, Maestro?»

Él respondió: «Tú lo has dicho.»

Palabra del Señor

Reflexión

Miércoles Santo tiene una fuerza muy particular. No es un día de grandes gestos visibles, sino de verdad interior. La liturgia recuerda el momento en que Judas acuerda entregar a Jesús, y eso nos confronta con algo muy humano: muchas veces las rupturas más profundas no empiezan afuera, sino dentro.

No todo se rompe de golpe. A veces se enfría la fe. Se endurece el corazón. Se guarda un cansancio que ya no se habla. Se empieza a negociar por dentro lo que antes se sostenía con verdad. Este día nos invita a detenernos antes del Triduo y mirar lo que está pasando en nuestro corazón.

En el Miércoles Santo: “La pasión empieza también en esos lugares secretos del corazón donde uno negocia el bien, se endurece o se aleja en silencio”. Y eso es muy importante, porque cambia el tono espiritual del día: no se trata de acusación, sino de verdad. Dios no entra en esos lugares para humillar, sino para rehacer desde dentro lo que se fue quebrando.

Madre Mazzarello, además, ilumina esta jornada con una clave profundamente salesiana: vivir delante de Dios con el corazón entero. Miércoles Santo puede ser, entonces, un día para volver a la verdad interior, nombrar lo que se ha enfriado y preparar el corazón para entrar de verdad en el Triduo.

Tips para vivir más intensamente el

MIÉRCOLES SANTO

Participa en la liturgia del Miércoles Santo en tu parroquia y vívela como preparación inmediata al Triduo.

 

No dejes pasar más tiempo: recibe hoy, si es posible, el Sacramento de la Reconciliación.

Dedica un momento concreto de oración de 15 minutos con Mateo 26,14-25, preguntando: “¿Qué se ha enfriado dentro de mí?, ¿cómo estoy negociando el bien?”.

Haz un pequeño examen de conciencia por la noche y entrégale a Dios una decisión concreta que necesitas tomar para vivir en el Bien.

Medita el reel de ESSALES que te ayude a entrar en el Triduo con verdad interior.

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