Novena en honor a San Juan Bosco

“Haced lo que Él os diga” (Jn 2,5)

Creyentes, libres para servir 

(Aguinaldo 2026)

Primer Día

Por la señal de la Santa Cruz 

de nuestros enemigos 

líbranos, Señor, Dios nuestro 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo 

Amén

 

“María estaba allí” – La mirada que ve antes

Oración Inicial

María Auxiliadora, enséñanos a estar presentes como tú,

a mirar nuestra vida con ternura

y a confiar en que Dios ya camina con nosotros.

Amén.

Dice Juan 2,1 

«Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea,

y la madre de Jesús estaba allí.»

Antes de que alguien se dé cuenta del problema, María está allí. No irrumpe, no juzga, no dramatiza. Simplemente permanece atenta. Su presencia silenciosa es ya una forma de cuidado.

 

El Aguinaldo comienza precisamente aquí: Dios ya está presente en nuestra historia antes de que sepamos nombrar lo que nos falta. La fe no nace del esfuerzo, sino de dejarnos mirar.

 

Don Bosco aprendió a “estar” con los jóvenes antes de “hacer” cosas por ellos. Su presencia en Valdocco fue, como la de María, una presencia preventiva, atenta y maternal.

Muchos jóvenes, familias y educadores comienzan el año cansados. No necesitan respuestas inmediatas, sino alguien que esté con ellos.

¿Dónde experimento hoy una presencia que me cuida?

¿Sé estar con otros sin querer resolverlo todo?

 Pide la gracia que deseas alcanzar de Don Bosco en esta novena… 

y luego ora:

Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Amén.

Ave María

Dios te salve, María, 
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.

Gloria

Gloria al Padre
y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amén.

Dedica hoy un momento a estar en silencio ante Dios, sin palabras.

Oración final

Compuesta por San Juan Bosco

Oh María, Virgen poderosa,

grande e ilustre defensora de la Iglesia,

singular auxilio de los cristianos,

terrible como un ejército ordenado para la batalla,

Tú sola has triunfado de todas las herejías del mundo.

Oh Madre, en nuestras angustias,

en nuestras luchas, en nuestros apuros,

líbranos del enemigo y en la hora de la muerte

llévanos al cielo.

Amén

María auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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