Consagración al Sagrado Corazón de Jesús según los escritos de Madre Mazzarello
Conmemoración de Madre Mazzarello – junio 2026

«Señor mío y buen Jesús, me acerco a Ti en mi pequeñez, porque sé que tu Sagrado Corazón se compadece de las almas humildes». (Cfr. Cronohistoria 3,159)
Te entrego hoy todos mis afanes y debilidades, recordando a mi propia alma que debo «confiar en tu Sagrado Corazón, pues tú me ayudarás; he de confiar mucho».
Tú sabes que la misión no es fácil, pero creo firmemente que tu Señor « debes ser toda mi fuerza. Contigo las cargas se hacen ligeras, las fatigas suaves, las espinas se convierten en dulzura…».
(Cfr. Carta MM # 22,21)
Por eso, no quiero ceder ante la tristeza, sino mantener vivo en mí el propósito de «estar siempre alegre y, cuando tenga penas, ponerlas todas en tu Santo Corazón». (Cfr. Carta MM # 47,10)
(Coloca en el Corazón del Señor aquellas penas que te causan dolor).
Hoy también traigo a tu Corazón adorable, buen Jesús, a mi familia, amigos y poco amigos, conocidos y desconocidos; concédenos a todos poder «entrar a menudo en tu Corazón; allí podremos encontrarnos y decirnos muchas cosas». (Cfr. Carta 60,1). Enséñanos a escuchar lo que tú nos quieres decir, para vivir según tu voluntad.
Oh Señor, hoy los entrego a todos en tu llaga de amor, deseando decir a cada uno: «Te saludo y te dejo en el Corazón de Jesús. ¿Estás contento de que te deje en tan hermoso lugar?».
Danos a todos la gracia de la fidelidad en las pequeñas cosas de cada día, porque, como bien dijiste: «Tú no nos pides otra cosa. Si de veras te amamos, queremos darte este gusto, complacerte y reparar tu Corazón que tanto nos ama».
Y si la obediencia o la muerte nos separan, que podamos sostener la esperanza más profunda de vivir unidos a Ti en tu Corazón. Amén. (Cfr. Carta MM # 27,9; Carta MM # 22,16)
