Lunes Santo

¿Has pensado alguna vez que el verdadero amor es GRATIS?, ¿ te han amado o has amado así: sin pedir NADA a cambio?
El verdadero amor no pide NADA a cambio y el lunes Santo nos pone ante el amor gratuito de Betania.
María unge a Jesús y derrama lo mejor sin calcular resultados.
En un mundo que mide todo por utilidad y resultados, encontramos este día que nos recuerda que el amor verdadero nunca es desperdicio.
También nosotros hacemos muchas cosas pequeñas, silenciosas, poco visibles, que sostienen la vida de otros. En la lógica de Dios, nada de eso se pierde.
Hoy mira tu vida y reconoce:
lo que se hace por amor tiene peso eterno.
Lectura del santo evangelio según san Juan 12, 1-11
Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice:
«¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?».
Esto lo dijo, no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando.
Jesús dijo:
– «Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis».
Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos.
Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.
Palabra del Señor
Reflexión
Lunes Santo nos sitúa en Betania, en una escena aparentemente sencilla, pero profundamente reveladora: una mujer se acerca a Jesús y derrama sobre Él un perfume costoso. Algunos no entienden el gesto. Lo consideran exagerado o inútil. Pero Jesús lo defiende. Y con eso deja una enseñanza que sigue iluminando nuestra vida hoy: el amor verdadero nunca es desperdicio.
En la vida cotidiana, muchas personas sostienen mucho en silencio. Cuidan, sirven, preparan, escuchan, acompañan, vuelven a empezar. Y a menudo lo hacen sin reconocimiento, sin aplauso y sin resultados visibles inmediatos. Lunes Santo toca precisamente esa herida: la sensación de que lo que haces por amor tal vez no cambia nada o no vale tanto.
Pero el Evangelio dice otra cosa. Dice que delante de Dios el amor escondido tiene peso eterno. Y el itinerario de Semana Santa 2026 de ESSALES quiere justamente abrir el corazón a esta lógica: no medir la vida solo por utilidad, eficacia o resultados, sino volver a descubrir el valor espiritual de la entrega fiel, pequeña y cotidiana. En los guiones del día, esta clave se formula con fuerza: “Lo que haces por amor no es poco, aunque nadie lo vea” y “el amor sencillo también es santo”.
Lunes Santo puede ayudarte a reconciliarte con tu forma concreta de amar. Con tu servicio oculto. Con tu fidelidad silenciosa. Con ese perfume que parece pequeño ante el mundo, pero que delante de Dios no se pierde.
Tips para vivir más intensamente el
Lunes Santo

Participa en tu parroquia de la Eucaristía, con una intención concreta: pedirle a Jesús nos enseñe a amar GRATIS, sin NADA a cambio.

Acércate al Sacramento de la Reconciliación o agenda claramente el momento de tu confesión antes del Triduo.

Haz un momento específico de oración de 10–15 minutos con Juan 12,1-11 y pregúntate: “¿Qué perfume interior quiero derramar hoy por amor?”.

Realiza un gesto oculto de amor en casa, en el trabajo o en comunidad, sin buscar reconocimiento.