Conmemoración Don Bosco junio 2026

En el equipo de Don Bosco,

todos jugamos para que el otro se sienta amado

Terminamos junio después de haber contemplado el Sagrado Corazón de Jesús y de haber celebrado, como Iglesia, a San Pedro y San Pablo, testigos de un amor que se vuelve misión.

Nos pasa que muchas veces creemos que amar es hacer mucho, cuidar mucho, exigir mucho o estar siempre pendientes. Pero también vivimos otra verdad: a veces amamos, y el otro no siempre se siente amado.

Por eso, en ESSALES queremos cerrar este mes de forma sencilla, simpática y profundamente salesiana. 

Porque para Don Bosco el juego nunca fue solo entretenimiento. El patio, la alegría, la confianza y la cercanía eran caminos concretos para educar el corazón.

En el equipo de Don Bosco no gana quien más grita, quien controla todo o quien impone más. 

Gana el equipo cuando cada persona se siente mirada, cuidada y amada.

1- Portero/a de la confianza:

 cuida el corazón del otro y le hace sentir: “aquí estás seguro”.

2- Defensas de la paciencia:

sostiene los procesos, no abandona cuando el otro se equivoca y evita corregir desde la dureza.

3- Mediocampistas de la escucha:

une, conecta, distribuye la palabra y recuerda que antes de educar conviene escuchar.

4- Delantero/as de la alegría:

abre caminos de esperanza, anima, levanta y contagia ganas de seguir.

5- Capitán/a de la amorevolezza:

recuerda el espíritu de Don Bosco: “No basta amar; es necesario que los demás se den cuenta de que son amados.”

Esta es la clave carismática del juego: no se trata de elegir una posición simpática, sino de descubrir cómo estamos amando y qué necesita aprender nuestro corazón para amar mejor.

Jesús nos ofrece el fundamento: “Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” (Mt 11,29). 

Aprender de Jesús es dejar que el Padre eduque nuestro corazón, que el Hijo nos enseñe a amar desde la mansedumbre y que el Espíritu Santo transforme nuestros gestos concretos en semejanza de Él.

Para vivirlo

En familia: preguntemos qué gesto hace sentir amado a cada uno.
Como educadores: revisemos si nuestra corrección transmite confianza o solo exigencia.
En grupo: cada participante elige una posición y comparte ¿por qué?.

 

Sigamos caminando con ESSALES, haciendo del patio digital un lugar donde preguntamos, escuchamos y aprendemos juntos a amar mejor.

Oremos:

Jesús manso y humilde de corazón,
haz nuestro corazón semejante al tuyo.

Padre bueno, enséñanos a amar con verdad.
Hijo amado, ayúdanos a hacer visible el amor.
Espíritu Santo, transforma nuestra manera de escuchar, corregir y acompañar.

María Auxiliadora, Madre y Maestra,
guarda nuestro corazón en el Corazón de Jesús
y ayúdanos a vivir la amorevolezza de Don Bosco
para que quienes caminan con nosotros
se sientan mirados, cuidados y amados. Amén.

Encuentra más conmemoraciones

Descarga el PDF de esta conmemoración para imprimir

error: Contenido protegido